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Grupo especial destaca necesidad de adicionales estudios para determinar utilidad de exámenes de rutina en detección de demencia

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Fecha: 2 de junio de 2003

El U.S. Preventive Services Task Force (o Grupo Especial de Servicios Preventivos) afirmó hoy que no hay evidencias suficientes para una recomendación a favor o en contra de los exámenes de rutina a fin de detectar la demencia en adultos de edad avanzada. Sin embargo, los médicos de cuidados primarios deben permanecer en alerta ante posibles señales de demencia, siempre y cuando existan sospechas basadas en la observación directa, reportes del propio paciente o preocupaciones de los familiares, amigos o suministradores de cuidados. La recomendación del Grupo Especial aparece en el número correspondiente al 2 de junio del 2003 de la revista Annals of Internal Medicine.

La demencia es un trastorno cerebral progresivo, y entre sus síntomas figuran: pérdida de memoria reciente, dificultad en la realización de tareas cotidianas, problemas en la expresión de palabras, confusión en cuanto a tiempo y lugar, insuficiencia en la toma de decisiones, problemas de pensamiento abstracto, cambios de estado de ánimo y personalidad, y pérdida de la iniciativa. En su revisión de los exámenes para la detección de demencia en entornos de cuidados primarios, el Grupo Especial descubrió:

  • Hay buenas evidencias que demuestran que algunos exámenes pueden detectar con éxito la demencia. No obstante, la edad y la educación del paciente podrían afectar la exactitud e interpretación de algunas pruebas, lo cual conduciría a resultados erróneos.
  • Ciertos medicamentos, como los inhibidores de la enzima colinesterasa, pueden disminuir los índices de deterioro en las funciones cognitivas, pero las evidencias de su habilidad con respecto al mejoramiento de actividades claves de la vida diaria no son aún lo suficientemente claras.
  • Las evidencias para determinar si los beneficios observados en pruebas de medicamentos realizadas por clínicas neurológicas especializadas pueden generalizarse también a pacientes de instalaciones de cuidados primarios, resultaron insuficientes.
  • No hay datos disponibles que permitan evaluar daños potenciales de los exámenes para detectar la demencia, como el estigma social, depresión y ansiedad.

"Aunque la demencia es un trastorno común y no reconocido con frecuencia en la práctica de cuidados primarios, el Grupo Especial no halló evidencias indicativas de que los exámenes y tratamientos a tiempo constituyan una diferencia importante en las vidas de los pacientes y sus familiares. Indudablemente nos queda mucho por aprender en la detección y tratamiento de este trastorno devastador", manifestó el Dr. Alfred O. Berg, presidente del Grupo Especial.

La demencia es el resultado de la destrucción de células cerebrales, provocada a menudo por la enfermedad de Alzheimer. Las personas mayores de 65 años son las más propensas a este trastorno. Numerosos estudios han demostrado que entre el 3 y el 11 por ciento de las personas mayores de 65, y entre el 25 y el 47 de los ancianos mayores de 85 años, poseen evidencias de demencia. Asimismo, entre el 60 y 70 por ciento de los pacientes con demencia también padecen la enfermedad de Alzheimer. Además, los hermanos e hijos de pacientes con Alzheimer presentan el doble de propensión a contraer ese mal, en comparación con los riesgos a los que están expuestas las demás personas. Por su parte, la hipertensión y otros factores de riesgo cardiovascular también pueden asociarse con un aumento de la propensión a padecer el devastador trastorno mental.

Hasta el momento no hay prevención o cura efectiva de la demencia, lo cual hace que muchos cuestionen los beneficios potenciales de una detección precoz. Esta última podría ser beneficiosa si conduce a un tratamiento mejor, sobre la base de una decisión informada y el uso de medicamentos para aminorar el progreso de la enfermedad. Sin embargo, la evidencia que sustenta esos beneficios potenciales no es de buena calidad, y los pacientes aún pueden enfrentar riesgos de daños potenciales como la ansiedad innecesaria provocada por resultados falsamente positivos. Por tanto, el Grupo Especial llegó a la conclusión de que se necesitan más investigaciones a fin de determinar si los beneficios de los exámenes tienen un mayor peso que los daños potenciales.

El Grupo Especial, patrocinado por la AHRQ, principal panel independiente de expertos del sector privado en prevención y cuidados primarios, lleva a cabo evaluaciones rigurosas e imparciales de todas las evidencias científicas en una amplia gama de servicios preventivos. Sus recomendaciones son consideradas como la regla de oro de los servicios clínicos preventivos. El Grupo Especial basó sus conclusiones en un informe realizado por el equipo dirigido por el Dr, Malaz Boustani, del Centro de Evidencias Basadas en la Práctica de la AHRQ, en el RTI de la universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

El Grupo Especial evalúa la fuerza de las evidencias mediante la escala siguiente: "A" (De estricta recomendación'; "B" (Se recomienda); "C" (No hay recomendación a favor ni en contra); "D" (Recomendación en contra) e "I" (Insuficientes evidencias como para recomendar a favor o en contra). El Grupo Especial no halló evidencias suficientes para recomendar a favor ni en contra un examen de rutina a fin de detectar la demencia en adultos de edad avanzada (recomendación de "I"). Dicha recomendación es muy similar a la expresada por el Grupo Especial en 1996, al hallar insuficientes evidencias a favor o en contra de los exámenes de detección de demencia, con instrumentos estandarizados en personas asintomáticas.

Las recomendaciones y materiales para los médicos están disponibles en el sitio de Internet http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/3rduspstf/dementia/dementrr.htm. Las recomendaciones anteriores, así como sumarios de evidencia, tablas de datos fáciles de leer que explican las recomendaciones y materiales relacionados, se pueden obtener en AHRQ Publications Clearinghouse, llamando al teléfono (800) 358-9295 o enviando un mensaje electrónico a: AHRQPubs@ahrq.hhs.gov. También hay disponibilidad de información clínica en el sitio de National Guideline Clearinghouse™: http://www.guideline.gov.

Para más información, comuníquese con AHRQ Public Affairs: Farah Englert (301) 427-1865 (FEnglert@ahrq.gov).


 

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