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Nuevo informe de evidencia ilustra vinculos entre habilidades de lectura y uso y en resultados de los cuidados de salud

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Fecha: 8 de abril 2004

Los aproximadamente 90 millones de adultos con habilidades de lectura menores que el promedio en la nación, son menos propensos que otros estadounidenses a someterse a exámenes que podrían potencialmente salvarles la vida como las mamografías y los Pap smears (pruebas citológicas, así como vacunas contra la influenza y la neumonía, además de llevar a los hijos a consultas médicas; según un informe de evidencia presentado hoy por la Dra. Carolyn M. Clancy, M.D., directora de Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de los Cuidados de Salud. La AHRQ encargó la revisión de evidencia a solicitud de American Medical Association (Asociación Médica Americana., o AMA).

Las personas con bajo nivel de alfabetización confrontan dificultades a la hora de leer los periódicos y otras informaciones simples como instrucciones para la dosificación de medicamentos o las orientaciones a la hora del alta hospitalaria. También son más propensos a ser ingresados en el hospital, lo cual podría deberse a la preocupación de los médicos acerca de la habilidad de esos pacientes de seguir instrucciones básicas y cuidarse a sí mismos en el hogar cuando están enfermos.

"La alfabetización en términos de salud es la clave del éxito de todo lo que hacemos en material de medicina primaria y preventiva. La posibilidad de leer puede salvar vidas, ahorrar dinero y mejorar la salud y el bienestar de millones de estadounidenses. El trabajo conjunto de todos nosotros—gobierno, academias, profesionales de los cuidados de salud, corporaciones, comunidades y consumidores—puede eliminar las diferencias entre lo que saben los profesionales de la salud, y lo que pueden comprender los pacientes, mejorando por tanto la salud de todos los estadounidenses", aseguró el Dr. Richard H. Carmona, M.D., M.P.H., F.A.C.S., Cirujano General.

Los bajos niveles de alfabetización juegan un papel importante en las disparidades de la salud, y puede contribuir a una menor calidad en la atención, e incluso a errores médicos, destacó la Dra. Clancy. "Esta investigación confirma el impacto negativo de la poca capacidad de lectura en los resultados de salud, pero, más importante aún, nos ofrece una hoja de ruta para las investigaciones que necesitan llevarse a cabo para la respuesta de preguntas claves, incluyendo cuáles son las formas más efectivas de mejorar el nivel de alfabetización en materia de salud", puntualizó la directora de la AHRQ.

El año pasado, la AHRQ, la AMA, y American Hospital Association (Asociación Americana de Hospitales) crearon una campaña para contribuir a la educación de médicos y pacientes acerca de la importancia de una comunicación efectiva. Como parte de la campaña 5 Steps to Safer Health Care (Cinco pasos para cuidados de salud más seguros), se distribuyeron carteles a médicos y hospitales en toda la nación, con cinco consejos simples para la estimulación del diálogo entre pacientes y proveedores de cuidados.

"Si para los 90 millones de estadounidenses con limitadas habilidades de lectura, les es difícil leer la primera página de un periódico o el itinerario de un autobús, mucho más complejo les resultará la comprensión de los documentos complicados que implican el hecho de ser un paciente en nuestro país. Desde 1998, la Ama ha estado haciendo frente al problema de la deficiente alfabetización en términos de salud, porque creemos que la calidad de la atención depende de la participación activa de los pacientes en sus propios cuidados, por lo que las dificultades de lectura les priva de esa oportunidad", afirmó el Dr. John C. Nelson, M.D., presidente electo de AMA.

La evidencia presentada por la revisión de la AHRQ también reveló que las personas con dificultades de lectura son más propensas a presentar dificultades en la comprensión de los formularios de consentimiento informado, así como en la comprensión de los diagnósticos e instrucciones de dosificación de medicamentos para sus hijos. También son menor propensos a conocer los efectos que ejercen en la salud el hábito de fumar, la diabetes, el asma, el sida y los cuidados post operatorios. Además, el informe descubrió evidencias indicativas de que las intervenciones bien concebidas, tales como las guías de fácil lectura y otras ayudas a la comprensión, pueden al menos mejorar el resultado del conocimiento en el caso de pacientes con índices bajos y altos de alfabetización.

La Dar. Clancy destacó que la AHRQ ha creado varias publicaciones dirigidas a las personas con dificultades de lectura, con el propósito de ayudar a que las personas eviten errores médicos, tomen los medicamentos con seguridad, y obtengan servicios preventivos apropiados. Dichas publicaciones están disponibles en el sitio de Internet de la AHRQ: http://www.ahrq.gov/consumer/pathqpack.htm

Asimismo, la AMA y AMA Foundation han creado un material educativo de salud para médicos y otros profesionales de la salud, con el título de "Health Literacy: Help Your Patients Understand" (Alfabetización en material de salud: Ayude a sus pacientes a comprender), el cual contiene un manual de 48 páginas para profesionales de la salud, así como un video, información para el paciente y prendedores para uso de médicos y personal de oficina con planteamientos tan simples como "Pregúnteme... le puedo ayudar". El material educativo de AMA está disponible online en el sitio http://www.amafoundation.org.

El informe de la AHRQ aboga por más investigaciones en cuestiones de alfabetización, para examinar si las habilidades deficientes de lectura son realmente las causad de resultados adversos de salud, o si es indicador de otros problemas como el estatus socioeconómico bajo, la limitación en el acceso a la atención médica, y la poca confianza en los proveedores médicos. Asimismo, la revisión recomienda que un diseño de investigación centrado en el paciente pudiera ayudar a identificar los retos asociados con la "navegación" por el sistema de cuidados de la salud.

El Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos o HHS) está tratando de resolver los problemas de alfabetización en material de salud en muchas formas, a través de su iniciativa Healthy People 2010. Por ejemplo el HHS trabajó con el Department of Education (Departamento de Educación) en la creación de la primera evaluación de alfabetización en términos de salud a nivel nacional, titulada Health Literacy Component of the National Assessment of Adult Literacy (Componente de Alfabetización en Materia de Salud de la Evaluación Nacional de Alfabetización Adulta). Los primeros datos de la nueva encuesta estarán disponibles a finales de este año.

Un resumen de Literacy and Health Outcomes, preparado por AHRQ's Evidence-based Practice Center (Centro de Práctica Basada en la Evidencia de la AHRQ) en RTI International-Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, en el sitio http://www.ahrq.gov/clinic/epcsums/litsum.htm. Asimismo, copias impresas de ambos documentos se podrán obtener llamando a Publications Clearinghouse de AHRQ, al teléfono 1-800-358-9295, o enviando un mensaje a la dirección electrónica AHRQPubs@ahrq.hhs.gov.

Para más información, comuníquese con AHRQ Public Affairs, (301) 427-1539 o (301) 427-1855.


 

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