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Nuevo informe no descubre medicamentos efectivos para la anorexia nerviosa, aunque la terapia conductual pudiera tener beneficios limitados

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Fecha: 18 de abril de 2006

Según una nueva revisión de investigaciones disponibles actualmente en materia de trastornos de alimentación, dada a conocer hoy por la agencia federal Agency for Healthcare Research and Quality, parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés); no existen medicamentos para el tratamiento efectivo de pacientes que sufren de anorexia nerviosa, aunque ciertas terapias conductuales pudieran evitar una recaída, y proporcionan otros beneficios limitados. La revisión también descubrió evidencias de que varios medicamentos y terapias conductuales pueden ayudar a los pacientes que sufren de bulimia nerviosa y apetito compulsivo.

Los trastornos de alimentación son enfermedades psiquiátricas con consecuencias médicas serias que constituyen una amenaza potencial para la vida. La anorexia nerviosa se caracteriza por una obsesión con el peso, una alimentación severamente restringida, ejercitación excesiva en ocasiones, y la incapacidad de mantener un peso corporal saludable. En el caso de la bulimia nerviosa, el apetito excesivo va acompañado de esfuerzos de compensación que conducen a la provocación de vómitos, el uso indebido de laxantes y diuréticos, así como de ayunos o ejercitaciones intensas. Por su parte, las personas aquejadas por el apetito compulsivo comen excesivamente, pero recurren a las purgas.

Esta revisión de la literatura científica publicada desde el año 1980, realizada por AHRQ's Evidence-based Practice Center at RTI International and the University of North Carolina at Chapel Hill (Centro de Evidencias Basadas en la Práctica en RTI International y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill), no halló medicamento efectivo alguno en el tratamiento de la anorexia nerviosa, aunque descubrió varias terapias conductuales que aparentemente brindan ayuda limitada. La terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en inglés), es una forma de psicoterapia que estimula a los pacientes a la creación de patrones de pensamiento que contrarresten sus conductas no saludables de alimentación; y ayuda a la prevención de recaídas en pacientes anoréxicos adultos, una vez restaurado el peso a un nivel normal. Asimismo, no se halló evidencia alguna que determinara si la CBT funciona durante la fase aguda de la enfermedad, antes de que el paciente con anorexia nerviosa haya recuperado su peso normal.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que, aparentemente, la terapia familiar no funciona en caso de adultos con anorexia nerviosa prolongada. Un estudio reveló que la terapia familiar obtuvo mejores resultados en pacientes más jóvenes, en comparación con los de mayor edad y más crónicos. Al respecto, una forma particular de ese tipo de terapia, que comienza estimulando a los padres a supervisar la nutrición del joven, ayudó en cierta medida a que esos pacientes aumentaran de peso y experimentaran mejoras psicológicas.

Sin embargo, el informe reveló que tanto los medicamentos como las terapias conductuales son útiles en el tratamiento de la bulimia nerviosa, aunque no existe una información clara con respecto a la forma de combinar los medicamentos con los tratamientos de la conducta.

El inhibidor selectivo de reutilización de serotonina (SSRI, en inglés) fluoxetina, conocido comúnmente como Prozac, resultó útil para el tratamiento de la bulimia en una prueba clínica a corto plazo. Los pacientes a quienes se les administró una dosis de 60 mg/día por espacio de 16 a 18 semanas, experimentaron una reducción de los síntomas, y una menor propensión a padecer una recaída al final del primer año. La CBT, ofrecida individualmente o en grupo, así como la psicoterapia interpersonal, también demostraron efectividad en la reducción de los síntomas principales de la bulimia nerviosa, el apetito compulsivo y las purgas, así como en el alivio de los síntomas psicológicos de ese trastorno. Sin embargo, se desconocen la extensión óptima del tratamiento y la mejor estrategia para mantener los beneficios de salud.

Varios tipos de medicamentos ayudaron a los pacientes que sufren de apetito compulsivo a lograr al menos mejorías a corto plazo en su estado de salud. Entre estos medicamentos figuraron SSRIs, antidepresivos tricíclicos, un anticonvulsivo, y un inhibidor del apetito. La CBT también fue útil en el tratamiento del apetito compulsivo, reduciendo la cantidad de días o episodios de accesos de apetito que experimentaban los pacientes; aunque no ayudó a éstos a controlar su peso.

"Estos hallazgos resaltan la necesidad de aprender más acerca de las causas de estas enfermedades temibles e insuficientemente comprendidas, y de buscar tratamientos efectivos", aseguró la Dra. Carolyn M. Clancy, Directora de AHRQ. "Entretanto, necesitamos garantizar que los clínicos utilicen las evidencias que poseemos actualmente para ayudar a quienes sufren de trastornos de alimentación".

La revisión manifiesta como conclusión que se necesitan más investigaciones para determinar las mejores estrategias de combinación de medicamentos y terapia conductual; los posibles efectos negativos de los tratamientos; y si éstos deben elaborarse en dependencia de la edad, género y otras características personales del paciente. En estos momentos existe una enorme brecha en el conocimiento acerca de cómo tratar a los pacientes con bulimia nerviosa que no responden a la fluoxetina ni a la CBT.

Aunque es difícil determinar cifras, la entidad National Eating Disorders Association (Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación) estima que aproximadamente 10 millones de niñas y mujeres, y cerca de un millón de niños y hombres en los Estados Unidos padecen de anorexia nerviosa o de bulimia nerviosa. Además, unos 25 millones adicionales de personas pudieran padecer de apetito compulsivo. Aunque estos trastornos afectan con mayor frecuencia a adolescentes y a personas en sus veinte años, existen en todos los grupos etarios, incluso en niños pequeños. Las personas que padecen de trastornos de alimentación pueden experimentar una amplia gama de complicaciones de salud física, como serias enfermedades cardíacas e insuficiencia renal. Sólo la mitad de los pacientes diagnosticados con anorexia nerviosa y bulimia nerviosa se recuperan plenamente, y un gran número de personas se ve aquejado por tales trastornos.

La anorexia nerviosa tiene consecuencias médicas y psicológicas devastadoras que pueden persistir incluso después de la recuperación. Si aparece en la adolescencia, puede interferir con el desarrollo normal de quien la padece. A menudo, los pacientes de anorexia nerviosa sufren también de problemas emocionales como depresión, aislamiento social, abstracción y fatiga. El tratamiento de la anorexia nerviosa es costoso, pues los casos más agudos requieren hospitalización en instalaciones especializadas. Los datos del AHRQ's Healthcare Cost & Utilization Project (Proyecto de Costos y Utilización de los Cuidados de Salud de AHRQ) muestran que en el año 2003, la permanencia hospitalaria normal de 16½ días de un paciente de anorexia nerviosa implicó gastos ascendentes a $30,970. La carencia de cobertura de seguros puede provocar que estos pacientes no obtengan el tratamiento que necesitan.

El informe, con financiamiento de las entidades Office of Research on Women's Health at the National Institutes of Health and the Health Resources and Services Administration's Office of Women's Health (Oficina de Investigación de Salud Femenina de los Institutos Nacionales de Salud [NIH] y la Oficina de Recursos de Salud y Administración de Servicios de Salud Femenina) fue solicitado por la Asociación Psiquiátrica Americana, y el Laureate Psychiatric Clinic and Hospital, en representación de un grupo de trabajo de expertos en trastornos de alimentación.

"El informe de AHRQ proporciona una información valiosa acerca de los estudios que se han realizado para el tratamiento de los trastornos de alimentación", afirmó la Dra. Vivian W. Pinn, M.D., Directora de NIH Office of Research on Women's Health (Oficina de Salud Femenina de los NIH). "También pone de manifiesto la necesidad de investigaciones en esta área, y ayudará a informar una futura agenda de investigaciones".

The Management of Eating Disorders está disponible en el sitio Web http://www.ahrq.gov/clinic/tp/eatdistp.htm. Para solicitar copias del informe, totalmente gratuitas, llame a AHRQ Publications Clearinghouse al 800-358-9295 o envíe un mensaje a la dirección de correo electrónico ahrqpubs@ahrq.gov.

Para más información, comuníquese con AHRQ Public Affairs: (301) 427-1399 o (301) 427-1855.


 

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