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Nueva clase de antidepresivos es similar en efectividad, pero sus efectos secundarios son diferentes

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Fecha: 24 de enero

Los antidepresivos que más se recetan hoy en día son muy parecidos en su efectividad, pero son diferentes entre sí en los posibles efectos secundarios que puedan causar, según los resultados de un análisis dado a conocer hoy por la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ, Agencia de Investigación y Calidad en los Servicios de Salud), del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por su siglas en inglés).

Las conclusiones, basadas en la revisión de casi 300 estudios publicados sobre antidepresivos de segunda generación, muestran que aproximadamente seis de cada 10 pacientes adultos se alivia en alguna medida con estos medicamentos. Aproximadamente seis de cada 10 también experimentan al menos un efecto secundario, que puede ser desde náusea hasta disfunción sexual.

Los pacientes que no responden a uno de los medicamentos con frecuencia prueban otro de la misma clase. Aproximadamente uno de cuatro de esos pacientes se recupera, según el estudio. En general, las pruebas de que se dispone sobre los medicamentos en cuestión son insuficientes para que los clínicos puedan pronosticar qué medicamentos ofrecen mejores resultados a cada paciente.

Los antidepresivos de segunda generación, que incluyen a los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés) y los inhibidores de serotonina y norepinefrina (SNRI, por su siglas en inglés), se recetan con frecuencia porque los antidepresivos de primera generación (como los antidepresivos tricíclicos, o TCA) pueden causar efectos secundarios intolerables e implican riesgos importantes.

"Los antidepresivos de segunda generación ofrecen esperanza a muchos de los millones de estadounidenses que batallan con la depresión", expresó la Dra. Carolyn M. Clancy, directora de la AHRQ. "Pero con frecuencia para encontrar el medicamento más efectivo hay que probar varios, y en muchos casos el alivio es temporal o viene acompañado de efectos secundarios serios. Queda claro que necesitamos más pruebas para ayudar a los pacientes y sus médicos a escoger la mejor opción".

Los autores del nuevo Estudio Comparativo de Efectividad analizaron los beneficios y riesgos de docenas de antidepresivos de segunda generación: bupropion (vendido bajo la marca Wellbutrin), citalopram (Celexa), duloxetine (Cymbalta), escitalopram (Lexapro), fluoxetine (Prozac), fluvoxamine (anteriormente Luvox), mirtazapine (Remeron), nefazodone (anteriormente Serzone), paroxetine (Paxil), sertraline (Zoloft), trazodone (anteriormente Desyrel), y venlafaxine (Effexor). Muchos de estos medicamentos se venden como genéricos.

El estudio, que sólo analizó el uso de antidepresivos de segunda generación entre adultos, se basó en 293 estudios publicados. De esos, 187 se consideraron buenos o aceptables. El análisis comparó los beneficios y riesgos de los medicamentos en el tratamiento del desorden depresivo mayor, distimia (una forma crónica de depresión menos severa) y depresión subsindromal (un desorden agudo menos severo que la depresión).

Todos estos desórdenes pueden resultar incapacitantes. El desorden depresivo mayor afecta a más de 16 por ciento de los adultos en Estados Unidos al menos una vez en la vida, indicó el estudio. En 2000, las consecuencias económicas de los desórdenes depresivos se calcularon en US$83,100 millones. Más de 30 por ciento de este costo son gastos médicos directos, como honorarios de médicos, facturas de hospital y medicamentos.

El nuevo análisis, producido por el Programa de Cuidados Médicos Efectivos de AHRQ, fue completado por el RTI International-University of North Carolina Evidence-based Practice Center de la agencia. Las pruebas analizadas por los autores sugiere que:

  • En general, los diferentes antidepresivos de segunda generación tienen índices similares de efectividad. En estudios controlados, aproximadamente 38 por ciento de los pacientes no tuvo mejoría y 54 por ciento sólo tuvo una mejoría parcial.
  • Según el programa de pruebas Sequenced Treatment Alternative to Relieve Depression (STAR-D, Tratamiento Alternativo para Aliviar la Depresión) del National Institute of Mental Health (Instituto Nacional de Salud Mental), una cifra significativa (entre 25 por ciento y 33 por ciento) de los pacientes mejoran con la adición o sustitución de un medicamento diferente.
  • Un promedio de 61 por ciento de los pacientes que toman antidepresivos de segunda generación experimentan al menos un efecto secundario. Los más comunes son náusea, estreñimiento, diarrea, mareos, dolor de cabeza e insomnio.
  • Venlafaxine, un SNRI, se asocia con una mayor incidencia de náusea y vómitos que los SSRI. El tratamiento con este medicamento también tiene más probabilidades que los SSRI de ser descontinuado debido a efectos secundarios adversos.
  • Sertraline tiene más probabilidades de causar diarrea que el bupropion, citalopram, fluoxetine, fluvoxamine, mirtazapine, nefazodone, paroxetine o venlafaxine. El mirtazapine lleva a un mayor aumento de peso que fluoxetine, paroxetine, venlafaxine o trazodone. Trazodone se asocia con mayores índices de insomnio que el bupropion, fluoxetine, mirtazapine, paroxetine o venlafaxine.
  • Paroxetine y venlafaxine tienen el mayor índice de descontinuación de tratamiento. Fluoxetine tiene el menor índice.
  • Los antidepresivos de segunda generación funcionan a diferente velocidad. Siete estudios patrocinados por el fabricante de mirtazapine mostraron que ese medicamento tiene un efecto más rápido que citalopram, fluoxetine, paroxetine o sertraline.
  • Bupropion tiene menos probabilidades causar disfunción sexual que fluoxetine, paroxetine o sertraline. Paroxetine tiene un mayor índice de disfunción sexual que fluoxetine, fluvoxamine, nefazodone o sertraline.

"Como con todos los medicamentos, los antidepresivos de segunda generación deben usarse después de una consideración cuidadosa de sus beneficios y riesgos", dijo la Dra. Clancy. "Queda entonces que los clínicos y pacientes colaboren de cerca para lograr los mejores resultados posibles".

El informe dado a conocer hoy, Comparative Effectiveness of Second-Generation Antidepressants in the Pharmacologic Treatment of Adult Depression (Efectividad Comparativa de los Antidepresivos de Segunda Generación en el Tratamiento Farmacológico de la Depresión en Adultos), es el análisis más reciente del programa Servicios Médicos Efectivos de la AHRQ. Este programa es una importante iniciativa federal para comparar tratamientos alternativos a padecimientos significativos y dar a conocer los resultados al público. El programa tiene por fin ayudar a pacientes, médicos, enfermeras y otros a escoger los tratamientos más efectivos. Puede encontrarse información sobre el programa, incluidos los informes completos, en http://www.effectivehealthcare.ahrq.gov.

Para más información, comuníquese con AHRQ Public Affairs: (301) 427-1855 o (301) 427-1998.


 

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