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Medicamentos comunes brindan igual control de la presión sanguínea

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Fecha: 2 de noviembre, 2007

Dos clases comunes de medicamentos para la presión sanguínea—los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) (ACEIs, por sus siglas en inglés) y los bloqueadores de los receptores de la angiotensina (AT2) (ARBs, por sus siglas en inglés)—son igualmente eficaces para controlar la presión sanguínea elevada, de acuerdo con un informe publicado hoy por la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud), que forma parte del Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos) de los Estados Unidos.

El informe, que analizó los resultados publicados de 61 estudios, también encontró que los IECA tienen una mínima probabilidad mayor que los AT2 de causar tos seca inofensiva, pero persistente. Se publicará un resumen del estudio en el sitio web Annals of Internal Medicine (Anales de Medicina Interna).

Los autores del informe también dijeron que se necesita seguir investigando para conocer las diferencias entre los beneficios y los daños a largo plazo de los IECA y de los AT2. En especial, se necesita más información para saber en qué se diferencian respecto de su capacidad para disminuir los riesgos de ataque cardíaco, de accidente cerebrovascular o de muerte.

"Una enorme cantidad de estadounidenses sufren de presión alta, y necesitamos facilitarles la mejor información posible sobre los beneficios y los daños potenciales de sus medicamentos", dijo la Directora de la AHRQ, Carolyn M. Clancy, M.D. "Este informe resume la evidencia científica actual sobre estos medicamentos y ayuda a preparar la agenda para la investigación que se necesita realizar".

La presión sanguínea es la fuerza de la sangre al hacer presión contra las paredes de las arterias. La causa de la alta presión (140/90 mmHg o superior) a menudo se desconoce. La presión sistólica mide la presión durante un latido del corazón. La presión diastólica mide la presión entre latidos. Debido a que por lo general no tiene síntomas, la presión sanguínea elevada—también conocida como hipertensión—es conocida a menudo como "el asesino silencioso".

Más de 65 millones de norteamericanos adultos—cerca de un tercio de la población adulta—sufre de alta presión. Si no se la trata, la presión sanguínea elevada puede causar problemas de salud catastróficos: el corazón puede agrandarse, lo que puede llevar a una insuficiencia cardíaca; se pueden formar pequeñas dilataciones —aneurismas—en los vasos sanguíneos, incluso en la aorta (la principal arteria que va al corazón) y otras en el cerebro, en las piernas y en los intestinos; los vasos sanguíneos en el riñón pueden estenosarse (angostarse), lo que provoca insuficiencia renal; los vasos sanguíneos de los ojos pueden romperse o sangrar, lo que posiblemente lleve a una ceguera; y las arterias de todo el cuerpo pueden "endurecerse" más rápidamente, lo que puede llevar potencialmente a un ataque cardíaco o a un accidente cerebrovascular.

El estudio financiado por la AHRQ y completado por el Duke University Evidence-based Practice Center (Centro de práctica basada en la evidencia de la Universidad de Duke) de la Agencia en Durham, Carolina del Norte, comparó tanto los beneficios como los daños de los IECA y de los AT2. Ambas clases de medicamentos controlan la presión sanguínea de manera eficaz dirigiéndose a una hormona clave que ayuda a regular la presión sanguínea. El estudio financiado por la AHRQ no incluyó otros tratamientos para la presión sanguínea, como los diuréticos ni los beta bloqueantes.

Los IECA incluidos en el análisis de la AHRQ fueron el benazepril (vendido como Lotensin), captopril (Capoten), enalapril (Vasotec), fosinopril (Monopril), lisinopril (Prinivil, Zestril), moexipril (Univasc), perindopril (Aceon), quinapril (Accupril), ramipril (Altace), y trandolapril (Mavik). Los AT2 incluidos fueron el candesartan cilexetil (Atacand), eprosartan (Teveten), irbesartan (Avapro), losartan (Cozaar), olmesartan medoxomil (Benicar), telmisartan (Micardis), y valsartan (Diovan).

Algunas de las conclusiones del informe:

  • Los IECA y los AT2 son igualmente eficaces para controlar la presión sanguínea. Esta conclusión se basa en estudios que incluyeron 16.597 pacientes, que fueron seguidos por períodos de 12 semanas a 5 años.
  • En estudios de pacientes en condiciones clínicas habituales, alrededor del 1,7 por ciento de los pacientes que habían tomado IECA y del 0,6 por ciento de los que habían tomado AT2 refirieron tos seca. Los pacientes que habían tomado IECA en los ensayos clínicos tenían apenas más probabilidades de retirarse de los estudios que los pacientes que habían tomado AT2.
  • Se desconoce si los IECA y los AT2 se diferencian en lo que respecta a los beneficios y a los riesgos a largo plazo. Dentro de los estudios disponibles, no existen suficientes casos de muerte o de accidente cerebrovascular para arribar a conclusiones. Se necesita continuar con las investigaciones.
  • No existen diferencias obvias constantes entre los IECA y los AT2 en lo que se refiere a aumentar las grasas sanguíneas, conocidas como lípidos, manejar o volver más lenta la progresión de la diabetes, controlar la enfermedad renal o mejorar la función cardíaca.
  • Se necesita continuar con las investigaciones para comparar los beneficioso y los daños de los medicamentos para los pacientes con hipertensión que tienen problemas de salud adicionales, tales como diabetes, insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia renal crónica y dislipemia (un desequilibrio en el metabolismo lípidos/colesterol). Los estudios futuros deberían incluir más pacientes de edad más avanzada, y de minorías étnicas y raciales.

El nuevo informe llamado Eficacia comparativa de los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) y de los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (AT2) para tratar la hipertensión esencial, es el análisis más nuevo del programa Cuidado Eficaz de la Salud de la AHRQ. Ese programa es un esfuerzo federal continuo para comparar tratamientos alternativos de enfermedades importantes y divulgar los hallazgos. El programa ayuda a los pacientes, médicos, enfermeros y enfermeras, y a otros a elegir los tratamientos más eficaces.

El informe completo está disponible en el sitio web Cuidado Eficaz de la Salud de la AHRQ, http://www.effectivehealthcare.ahrq.gov. En el sitio web, también están disponibles vínculos a guías que resumen el informe en lenguaje sencillo. Una guía para los consumidores ofrece información básica sobre el tratamiento de la presión sanguínea elevada, la eficacia y los posibles efectos colaterales de los medicamentos, y el precio mayorista promedio. Una guía para los médicos clínicos contiene información similar y una "balanza de confianza" que mide la fortaleza de la actual evidencia científica, además de identificar las áreas clínicas donde falta conocimiento. Ambas guías advierten sobre el hecho de que los medicamentos pueden causar defectos de nacimiento o muerte fetal cuando se toman durante el embarazo.

Para más información, comuníquese con AHRQ Public Affairs: (301) 427-1998.


 

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